El primer evento oficial de Comic-Con en Nicaragua se celebró el 20 y 21 de septiembre de 2025 en el Centro de Convenciones Olof Palme. Fue producido por Premier Producciones, dentro de una gira que también incluyó Costa Rica, República Dominicana, Guatemala y Panamá, bajo la dirección del costarricense Oscar Romero.
Desde mi perspectiva como mercadóloga y publicista, destaco dos grandes puntos:
1. Una verdad incipiente: el público está listo para experiencias diferentes.
Los servicios de streaming y las redes sociales han acelerado la exposición y aceptación de contenidos que antes eran considerados “de nicho”, como el anime. Y el evento lo demostró: no solo atrajo a conocedores apasionados del cosplay, los cómics y los videojuegos, sino también a padres de familia con niños pequeños, preadolescentes y adultos jóvenes en busca de nuevas experiencias.
De pronto, lo que por mucho tiempo fue catalogado como un “mundo de geeks” se transformó en un espacio multigeneracional y diverso.
*Geek*: es un término usado para describir a una persona con afición desmesurada hacia algo —particularmente tecnología, informática, ciencia ficción, videojuegos o cómics—, a menudo con un toque excéntrico.
2. El gran fallo: marcas sin estrategia de datos.
Aunque hubo múltiples activaciones de marca, casi ninguna capitalizó la oportunidad de recolectar información para mantener contacto con potenciales clientes.
Fue doloroso ver largas filas de personas esperando participar en experiencias…a cambio de nada. Algunas marcas ni siquiera pedían un correo electrónico; otras se limitaban a apuntar un nombre en papel.
Lo mismo ocurrió con artistas y tiendas especializadas: se enfocaron en vender en el momento, sin pensar en cómo construir una relación con compradores a largo plazo. Vi tarjetas impresas, que no desestimo, pero la audiencia estaba altamente digitalizada y lista para algo más.